Históricamente la necesidad de resolver en conjunto las necesidades que afectan de una u otra forma a la mayoría de los miembros de un conglomerado social, ha incidido positivamente en el desarrollo cultural, político y humano de sus habitantes.

En este sentido es preciso ubicar el trabajo comunitario como una actividad que en el tiempo y en el espacio ha tenido como característica el florecimiento de ideas y la materialización de propuestas surgidas de ese alto nivel de concientización y apropiación de lo propio en función del bien común.

Es importante destacar el empeño del Cabildo Jhon Torres y muchas personas en los barrios de conservar la práctica del trabajo comunitario como una forma de supervivencia cultural y que permita como en los viejos tiempos mantener con vida a la comunidad.